No habían pasado ni
siquiera veinte minutos de haber llegado y fue más que evidente la división de
las personas en la fiesta que se había organizado en el Roof Garden del
departamento de un amigo brasileño.
Entre curiosidades y
orden de protocolo social espontáneo, mi amigo no podía encargarse de todo el
evento, su novio también estaba al tanto de recibir a los invitados tan
esperados de la noche. En su mayoría amigos del trabajo y de la cotidianeidad
nos reunimos en el techo del edificio donde se colocó la sala lounge y la
ambientación de la fiesta blanco y negro que habían organizados por los dos.
Mucho influyó el
espacio acomodado. En aquella sala se acomodaron los invitados que tenían más
intención de entablar una charla con sus conocidos o simplemente para huir de
la pista de baile.
Del otro lado se
ubicaban las luces de la pista de baile y el sitio donde se colocó la botana
que algunos cooperamos. Con aquel ambiente se inspiraba mucha confianza para
ponerse a bailar, para aquellos que tenemos más voluntad y gusto por mover el
cuerpo al ritmo del samba, salsa, cumbia o del pagode, un ritmo brasileño que
sólo conocedores de aquella cultura y algunos nativos tienen posibilidad y
disfrute de bailar. En forma de media luna colocamos las sillas blancas de
plástico para disfrutar del show. Entre plática e intercambio de botana nos
fuimos conociendo. Esas pláticas me fascinan, nunca sabes a quién puedes
conocer.
Tuve fortuna de pedir
un aventón con ellos que tenían un compromiso muy cerca de donde estoy rentando.
La noche de fiesta acabó pronto, me hubiese gustado encontrarme con más amigos aunque sin darme cuenta hice nuevos conocidos.
Me dio gusto haber
asistido a esta fiesta, no me he encontrado bien de ánimo las últimas semanas,
no he encontrado trabajo y los gastos continúan. Seguro en esta semana ya
encuentro algo que me ayude a subsistir porque quisiera asistir a más fiestas como esta un poco más tranquilo y con más ganas de bailar.
Sin duda el ánimo cambia cuando rompes con el sentimiento y asistes a una fiesta, todo cambia simplemente por haber bailado aunque haya sido un rato.
Sin duda el ánimo cambia cuando rompes con el sentimiento y asistes a una fiesta, todo cambia simplemente por haber bailado aunque haya sido un rato.
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