martes, 24 de mayo de 2016

Sentimiento oculto y camino

Ese día estaba fuera de una estación del metrobus, esperando a esa amistad de varios años. Ella y su novio son una de tantas historias de amor adolescente. Fue en la prepa donde los conocí y se conocieron. Yo los sigo viendo como la pareja de novios que no pueden separarse uno del otro. Son melosos mutuamente como si de ellos dependiera el equilibrio del amor de verano que se han jurado hace algunos años. 
Al estar esperándolos reflexiono que me encuentro con un sentimiento oculto, un sentir y pensar que permanece frágil o vulnerable a lo que ocurra en mi entorno. Busca refugiarse en la distracción temporal de un bar con la ingestión del éxtasis del momento. 
Se menciona que puede quedar en el inconsciente pero está latente y se percibe. Son sentimientos de soledad.

Soy responsable de lo que siento; es parte de la filosofía de vida que manejo, pero a veces siento que no fluyo ni dejo fluir lo que pasa en mi vida, probablemente es de familia y no lo que podido asimilar aún.

Estoy cansado por no haber parado de estar activo la semana pasada. Me gusta el trabajo en el que me encuentro, me gustan mis compañeros y alguno que otro que ya considero amigo pero en el fondo existe un sentimiento de insatisfacción como si lo que estoy haciendo no fuera suficiente. 
Llevo tiempo metido en temas de superación personal y desarrollo humano. Mi adolescencia no pasó desapercibida; fue como la mayoría de las demás: caótica y de transformación. Desde entonces me convencí de lo importante que es la educación emocional, por lo menos para mí.

Ya este año cumplí 27 años. He entrado poco a poco en el mundo de los adultos y soy considerado en sociedad como un adulto joven, pero pienso que es sólo cuestión de tiempo para remediar ese calificativo.

Mis planes los he podido concluir cada uno a su tiempo y forma. Terminé la prepa y después me dirigí a la carrera de comunicación. Junto a ella me adentré al mundo de los idiomas. El portugués forma parte de mí desde que era pequeño al escuchar a mi mamá hablarlo, sin darme cuenta he querido seguir los pasos de mis padres, uno médico Cirujano y ella ama de casa.
Desde el primer día de clase me enamoré del idioma. Nunca imaginé que yo me generaría la oportunidad de viajar y vivir medio año de la carrera en Brasil. Todo han sido cambios y transformaciones desde entonces, regresé siendo otra persona y también regresé a otro mundo nuevo; mis compañeros ya no eran, ya no estaban los que conocía. Mis papás también habían cambiado: los percibí más distantes y avejentados de la vida.
Reflexiono ahora sobre mi percepción de las cosas cuando era pequeño y siendo adolescente. El temor más grande es el camino de la incertidumbre donde no sabes todavía colocar un sentido a todo aquello que se te presenta. En ocasiones ni siendo adulto llegas a conseguirlo, creo que depende mucho de la disposición que uno tenga.
Las veredas que me he trazado me han llevado a donde me encuentro. Me defino como alguien inquieto y libre. No me gusta la monotonía ni la rutina. A lo mejor eso explica estabilidad-inestabilidad de mis relaciones amorosas.
Hace poco me encontré a un maestro que estimo mucho y siempre que nos vemos tiene la costumbre o tal vez curiosidad de saber si estoy en una relación o no. Siento que él se identifica conmigo y me pide que me cuide de enamorarme. Me recuerda mucho el consejo de una amiga: no cualquiera se merece lo que eres, me decía. Sigo sin estar exento de esa prueba que me coloca el mundo y las tentaciones de la atracción entremezclada con sentimiento de amor.
Llevo como un mes que terminé con mi novia. A veces la extraño, pero me doy cuenta que sólo estuve enamorado. Supe respetar el sentimiento que ella tenía. He aprendido a desapegarme de las personas pero en ocasiones lo que me cuesta trabajo es de las ideas, pensamientos tóxicos que te auto destruyen sin que te des cuenta. Así como no pueden pensar dos mentes de la misma manera, no pueden sentir de igual forma. Ayer por la tarde le reenvié solicitud de amistad, pensé que no me iba a responder. A los pocos minutos la amistad se había restablecido, no por lo que colocaba el face sino porque nos comunicamos agradeciendo mutuamente el tiempo compartido y el nuevo sentido que le dábamos a nuestra relación. Ella tiene su tiempo y espacio que ya no pasan por el mío ni me corresponden.
Continúo asistiendo a cursos que se me presentan. No con muchas personas comparto este tipo de prácticas, suele incomodar a algunos y he comprendido que no todos estamos en la misma frecuencia.
Descubro cada día lo misterioso que podemos llegar a ser estando o no conscientes de ello. Cada día me enfrento al mayor reto que soy yo con mi diálogo interno, ideas que se entrecruzan con olas programadas de percepciones, donde se contradicen unas a otras. Llego a la conclusión que así es el ser humano, es decir, un poco complejo de mente, cuerpo y espíritu.
No hay verdad absoluta para definir mi vida con la edad que tengo; sólo destellos de aciertos de experiencias únicas que envuelven mi memoria.
Estamos a pocos días de finalizar el mes de mayo. Hace dos años me salí de casa de mis papás a iniciar mi trayecto independiente. Extraño tanto a mi mamá como a su comida casera, “sólo le invento”; dice ella. El crecimiento ha sido de ambos. Un desapego absoluto y de amor maternal siguen vivos y fortaleciéndose. Sigue diciendo que es mi cuarto a pesar de llevar tiempo desocupado
Inicio una nueva vereda con Mau, mi hermano postizo de vida. Llevamos como un mes de investigación exhaustiva para comprar el coche para la nueva modalidad de chofer privado a través de un dispositivo.
Ayer me recibieron con gritos y aplausos las estudiantes de la tercera edad. Mi madre académica no duda de que mi participación en ese proyecto es fundamental, corroboré desde el primer día que no me lo puedo perder. Sus autobiografías construirán sus historias de vida. Cada una será la autora de su reflejo hecho en un texto que vislumbrará la esencia de ellas. No se sabe a dónde llegará éste proyecto. Se coloca la meta de terminarlo a fin del año. Me han dicho que la intuición es poderosa si sabes identificarla. Yo la tengo y sé que no debo estar en otro lugar.
Sigo con las inquietudes comunes de prosperidad que tiene todo joven-adulto. Me faltan muchas cosas por aprender y comprender. Tengo sólo una vida pero ya estoy en camino.
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